26.8.08

Il cimento dell'armonia e dell'invenzione - Primavera

El avión rojo volaba por los cielos lentamente, mi mano marcaba su recorrido, aterrizó en la acera de mi casa, y después de un paseo por el suelo, volvió a despegar con dirección a alguna ventana, los viajes eran largos; Londres, para ver el Big-Ben, acostarse un rato en Hide park, pasear por Baker St. y escuchar a Sherlock Holmes tocar el violín mientras trabajaba en como resolver el siguiente caso.

Después el avión rojo despegaba nuevamente para llegar a la siguiente ventana, el destino era París, una caminata por Les Champs Élysées, para después buscar el famoso café del cuadro que tenía mi papá en la sala, la búsqueda no fue buena y no lo encontré, caminé un poco mas hasta llegar a la majestuosa Torre Eiffel que como siempre ya empezaba a ser iluminada pos sus miles de focos justo cuando la noche comenzaba a caer. El avión despegó sin rumbo fijo y mi mano se agitaba por el cielo.

Era hora de guardar el avión, entre a casa, mi mamá me aviso que la cena estaba lista, deposité el avión con delicadeza encima de la mesa, la leche y el pan estaban deliciosos, remojaba el pan dentro de la leche caliente, y me daba a la tarea de recordar cada detalle de mis viajes, trataba de plasmar una fotografía de cada país visitado, y compararlas con las fotografías que tenia papá en su despacho.

Terminando de comer, tomé nuevamente mi avión y lo elevé a través del comedor, y mantuve el vuelo hasta aterrizarlo en su lugar, la cómoda de mi habitación, me asomé por la ventana, mía papá alguna vez me contó algo de las luces de la primavera, la manera en la que el cielo se pone naranja justa al alba, la hora en la que el sol decide esconderse y da paso para que la luna brille en el eterno infinito del cielo.

El timbre de casa sonó, y yo corrí, probablemente papá que llegaba después de tanto tiempo, pero solo era un vecino pidiendo unos huevos a mamá, regrese a mi habitación, tomé el libro de Leon Tolstoí, que me había regalado el otro día un joven que caminaba por aquí, yo le pedí su canario pero el me dio a cambio el libro, "Ivan el Imbecil y otros cuentos", lo leía con mucho entusiasmo, yo creo que por que era el primer libro que leería en vida, sin contar los cuentos de Sherlock Holmes que papá me contaba antes de dormir.

Decidí asomarme una vez más por la ventana, para ver cuantas estrellas habían llegado a mi ventana, de pronto una niña caminaba en la acera de enfrente, su rostro brillaba de manera poco común, creí que era una estrella y salí corriendo para verificarlo, crucé la calle y al subir la banqueta tropecé a los pies de aquella niña del rostro brilloso, pero el rostro le había dejado de brillar, fue cuando me percate que el brillo en su rostro era causado por la lámpara que se encontraba a un lado nuestro. Al verme tendido en el suelo empezó a reír y la luz que se había apagado en su rostro de repente, apareció de nuevo.

Mi vergüenza y el asombro me hicieron levantarme rápido y correr de nuevo a casa, hasta mi cuarto y pegarme a mi ventana, para ver como un señor jalaba de la mano a aquella niña que le brillaba el rostro.

La mañana siguiente fue como todas las mañanas de sábado, salvo por el regaño de mamá por el raspón en mi rodilla, era hora de mi vuelo matutino, me gustaba ver el amanecer en Japón, así es que tomé mi avión y lo dirigí lo más lejos de casa(dentro de los limites de mi patio por supuesto), el aterrizaje fue forzoso ya que alguien había colocado excremento en la pista de aterrizaje. Los amaneceres en Japón eran mis favoritos, ahí parado podía entender por que era la tierra del sol naciente.

Justo cuando el avión iniciaba su despegue hubo un objeto no identificado en la pista, al parecer era un zapato, nada más y nada menos que de la niña brillosa de la noche anterior, -Mi nombre es Alejandra- dijo la niña mientras yo escondía mi avión de la intrusa, -Sé que tu te llamas Alberto, he escuchado a tu mamá girtarte a la hora de comer, ¿A que juegas?- y con mi cara de mayor seriedad posible dije; No juego vuelo, y corrí a casa sin caerme esta vez.

...

21.8.08

La Búsqueda

Tomó el camión que lo llevaría al sur de la ciudad del sexto país en su búsqueda. Aún no podía encontrarla, pero estaba seguro que en algún momento su travesía terminaría con un final aceptable.

Fue hace tres años cuando viendo la televisión escuchó a un científico alemán que aseveraba que toda persona tiene un doble idéntico en alguna parte del mundo, después se compró un libro de un tal Saramago, que contaba de un sujeto que encontró a su doble más cerca de lo esperado, y la luz vino a su cerebro, "si ella se había ido" por qué no encontrar a su doble. En menos de tres meses vendió todo lo que tenía, y empleo ese dinero para su búsqueda.

Después eligió un punto de partida. Siempre había querido ir a Europa, así es que sin dudarlo compro su boleto de avión al viejo continente, tomó una mochila y un álbum de fotos que cumplieron la tarea de ser su equipaje, sus ojos se pusieron atentos a cualquier mujer, que se le pareciera a su amada. miraba el rostro sacaba una fotografía, a veces hacia que las mujeres posaran como en las fotos, algunas le cumplían el capricho otras simplemente lo tiraban de loco.

Madrid, París, Barcelona, Milán, Roma, todas las ciudades recorridas y sin rastro alguno de la doble, esta vez estaba en Londres, la idea de que siempre estuviera lloviendo, le agrado de sobre manera, por su cabeza le pasó la idea de hospedarse ahí un largo tiempo, pero eso significaría perder tiempo, en vanalidades y podría nunca encontrar lo que buscaba, así es que dejo esos pensamientos a un lado y se enfoco en ver a cada mujer en sus recorridos, a pie por esa ciudad.

Londres no arrojó resultados positivos, la búsqueda comenzaba resultar más difícil de lo imaginado, tomo un vuelo hacía donde solía estar su hogar, y de ahí a Latino América. Después de recorrer todo el continente en el hemisferio sur, su búsqueda comenzó a sentirse imposible.

Las ganas de seguir adelante se empezaron a esfumar, y su sueño de encontrar al doble de se amada, se veía ya irrealizable, opto por seguir buscándola en su país de origen. Decidió empezar por el sur e ir subiendo.

Nuevamente la búsqueda era infructuosa, decidió terminarla en la siguiente ciudad, regresar, y ver que podía hacer con el dinero que le quedaba, se metió al aeropuerto de aquella lejana ciudad, pidió un boleto de regreso a su "ex-casa", se fue a la sala de espera, se sentó y se puso a observar las fotos una vez más.

De pronto una mujer fue a sentarse a su lado, al voltear a verla el sujeto, tiró el álbum al suelo, la había encontrado, y estaba sentada a un lado de el.

- hola- dijo el sujeto con su mejor voz.
- ¿Cómo me encontraste? - respondió la mujer más asombrada que el sujeto. - han pasado 5 años desde que te deje, - y la mujer se soltó a llorar. - en verdad debes de amarme.
- Ah eres tu pensé que eras alguien más. - dijo el hombre, mientras recogía su álbum de fotos, para después caminar hacía su avión.

19.8.08

Pesadillas.

Segundo día en la semana, la pesadilla volvía a inundar mis sueños,¿de donde viene? por que llega a mi mente, me levantó, tomó un vaso de agua, y recuesto mi cabeza en la almohada, trato de no moverme mucho para no despertar a mi mujer, que esta profundamente dormida, se ve tan en paz, ojala yo pudiera descansar así.

Doy vueltas en mi lugar del colchón, el sudor en mi almohada se ha enfriado, trato de evitar esa parte, se reduce más mi espacio para descansar, es el tercer día que viene esa pesadilla, ¿Qué demonios significa?, recordé aquel video de Metallica en el que un niño tiene pesadillas recurrentes, sueña con un camión persiguiéndolo, con serpientes en su cama. Yo sueño con un sujeto caucásico, con el cabello a rape, de ojos azules que se ríe de mi, en algunos sueños lo veo alejándose en otros se acerca, en unos toma la mano de alguien pero no alcanzo a distinguir quien es.

Salté de la cama, caí en la pesadilla, me puse a corretear al sujeto pero no lo pude alcanzar, nuevamente llevaba de la mano a alguien, solo pude ver el brazo, y debo decir que me resulta familiar ese brazo, abro el cajón de mi buró lentamente saco mi libreta y apunto, que hice en el cuarto día de esta pesadilla, escribir en la oscuridad no es nada fácil pero no quiero despertarla, "se ve tan dulce cuando duerme".

Traté de no dormir, era preferible, avancé lo más que pude en el libro en turno, hasta que voltee a ver a mi mujer. Pensé que realmente no dormía, y que fingía para que yo no me preocupara, entonces decidí apagar la luz, y cerrar los ojos. Un par de horas después, abrí una vez más el cajón para sacar el cuaderno de apuntes de pesadillas, esta vez escuche una risa lejana, pero no era "del soldado", cómo lo había bautizado.

El "soldado" me visitó, en mi siesta de la tarde, no había aparecido estas horas, esta vez creo que me habló pero no pude entenderlo, era una lengua extranjera, o de plano inventada por mi cabeza, cuando apunté las cosas en mi libro, trate de acordarme, que decía, y llegue a la conclusión de que era en ingles, pero no sabía que decía, el brazo no apareció, pero la risa en el fondo, si. Por la noche el sueño reveló algo ilógico la risa que acompañaba al "soldado" era la de mi mujer, el cuadernillo de las pesadillas volvió a entintarse, voltee a verla, seguía durmiendo como siempre, con esa cara de ángel, acomodé mi almohada y dormí.

Mi mujer de nuevo se hizo presente en el sueño, en el séptimo día, esta vez de forma completa, ella me decía, "adiós", y el soldado, "bye", no pude aguantar más abrí los ojos, trate de despertar a mi mujer, pero no pude tocarla, estaba ahí a un lado mío pero no pude tocarla, traté de sacudirla, pero era inútil, el sueño no había terminado, ¿o si?

Cuando desperté ella ya no estaba ahí. Ella ya estaba navegando en algún mar lejano.

18.8.08

El perseguidor

Las uñas largas y bien definidas de su mano no dejaban de golpear la mesa al ritmo de la música
dentro del salón, el conjunto de Jazz tocaba una versión instrumental impecable de Blues for the
brother Goerge. El saxofonista no dejaba de observarla mientras hacía su ejecución, la mujer
correspondía las miradas de aquel sujeto, la soltura da las notas hacían vibrar cada fibra de aquella mujer, que en repetidas veces mordía su labio inferior, y cerraba los ojos, como si las notas que emitía aquel saxofón le fuera quitando, su vestido negro de una sola caída, y que después esas mismas notas, fueran avanzando ya en su piel desnuda por esos lugares que solo sus amantes podían tocar.

Al terminar la brillante ejecución del grupo de jazz, miró su reloj; era hora de irse o su perseguidor
la encontraría ahí, y eso no era tan conveniente para sus planes.

Salio de aquel oscuro club de jazz. La noche de Valaquia era formidable, justo como en todos sus
sueños, el frío era soportable, y las copas de vino junto con su abrigo lo hacían aún más apacible,
Caminó calle abajo, el club no se encontraba lejos de su hotel, por eso lo había elegido. Aun caminaba
gente por la calle, lo cual no le gusto del todo, ella quería la noche para ella sola, si no su perseguidor jamas llegaría.

Calles más adelante, se topó con una tienda de esas que abren las 24 horas, pidió unos cigarros,
mentolados extra largos, pagó y salio del establecimiento se detuvo a hurgar en su bolsa hasta encontrar su encendedor, prendió el tabaco y siguió su camino.

Volteaba en todas las esquinas, sus ojos buscaban algo o alguien, sus labios pintados de rojo succionaban, el tabaco, la desesperación empezó a crearse en ella, su perseguidor no se encontraba por ningún lado, se introdujo a una calle zuela lúgubre, mientras pensaba que mejor lugar para encontrar a uno de su especie, que este lugar. miraba al cielo, para ver si veía alguna especie de murciélago, y así animarse a seguir en la búsqueda de su perseguidor, peor no halló nada fuera de lo normal.

Salió de la estrecha calle, y se enfiló en dirección de su hotel, llegó hasta ahí, pidió su llave en la recepción y subió a su cuarto. Dentro se quito lentamente el vestido desamarrando el nudo en su nuca, y lo dejo caer, sintió como las notas de aquel saxofón tocaban su piel, abrió la ducha y terminó de desnudarse, el agua caliente recorría su cuerpo, su manos sobaban cada rincón de su piel. Cerró la regadera, tomo la toalla y empezó a secar su cuerpo, después se vistió con la bata de baño que colgaba cerca de la puerta y salió nuevamente a la recámara. La ventana se encontraba abierta, ella esbozo una pequeña sonrisa, y dijo, sabría que vendrías.

Dio media vuelta y lentamente clave mis colmillos en su cuello.

14.8.08

La carta

La puerta de casa ya estaba enfrente de mi, sentí ese alivio que solo el hogar te puede brindar, busque mis llaves en las bolsas de mi pantalones y abrí. Respiré ese aire que es tan conocido, tan peculiar, "el aire de casa" me dije. Adentro, algunos sobres tirados, los recogí los recogí y los puse en la mesa, fui por un vaso de agua, y lo bebí completamente y pensé "ojala fuera una cerveza".

Fui a mi recámara a quitarme esa ropa que me incomodaba, me puse unos pantalones de mezclilla una playera, y regrese al comedor, no me había dado cuenta que deje un sobre tirado en el piso, lo recogí y observé detenidamente, el remitente era de México, del verdadero hogar me dije, pero era alguien que sin duda no conocía, eso creía.

Regresé a la cocina abrí el refrigerador y saque una cerveza, tome el resto de la correspondencia y tome asiento en un sofá. La primer carta era de una promoción de una revista, a la cual en algún momento estuve suscrito, pero que dejaron de simpatizarme cuando apoyaron una leyes que censuraban a la prensa, lo cual considere sumamente ilógico, prensa censurando prensa.

Arrugué la carta, y la lancé al otro lado de la sala, donde se encontraba el cesto de basura, la siguiente era el recibo telefónico, "muchas llamadas al origen", se dijo, "seguro ese mes los estuve extrañando". lo dejé en buró aunque ya estuviese pagado, el siguiente, como siempre un estado de cuenta de la tarjeta en la que le depositaban mis pagos, en el mismo sobre promociones, de la misma tarjeta, "que bueno que no tengo de crédito", la rompí y la deje a un lado del recibo de teléfono.

El ultimo sobre era el que Procedía de México, el nombre seguía sin parecerme conocido, le di un trago largo a mi cerveza, y abrí la carta por un costado. Leí con detenimiento las 3 paginas, y vi nuevamente la firma al final, seguía sin decirme nada.

Deje la carta en mis piernas y di un trago más a mi cerveza, revisé una ves más la carta, a lo mejor reconocería la letra, me enfoque en mi pasado, en mi presente, y hasta en mi futuro pero no apareció ningún persona con ese nombre y apellido.

Recliné mi cabeza hacia atrás, y me concentré más, retire los lentes de mi rostro, y cerré los ojos repitiendo entre susurros el nombre completo de la remitente, di un sorbo más a mi cerveza y decidí acabarla, me levanté de mi asiento el calor era asfixiante, camine por la pieza con la misiva en la mano, fui una vez más a la cocina por otra cerveza, con suerte me ayudaría a recordar de quien era ese escrito.

la mitad de la cerveza ya se había extinguido en mi boca, y ya había recorrido todo mi departamento caminando y releyendo esa carta que ya comenzaba a hartarme, y decidí responderla. Tomé mi pluma y empecé a redactar con la mayor decisión que las dos cervezas me habían dado.

Srita X: Decidí responder su misiva, por que lamentó informarle que no soy quien cree usted que soy, lamentó su confusión por que en verdad hubiera querido ser ese hombre que tanto amó usted alguna vez, y que por lo que leo, el también la amó con gran devoción.

No sé como es que llego su carta hasta la puerta de mi hogar, y realmente lamento toda esta confusión, pero le informo que en este mismo sobre, vienen incorporadas las cartas que me envió usted por error.

Un amor como el de usted nunca debió de haber desaparecido. Creame que realmente estoy apenado, por no ser ese hombre del que tanto escribe.

Sin más que decir, y con toda la pena del mundo me despido de usted, esperando recupere ese amor que se fue.

Puse el punto final a la carta, y la metí al sobre, con todos los demás papeles.

Las lágrimas en mis ojos no me dejaban ver bien nada de lo que hacía, había recordado tanto en tan poco tiempo que no me dí cuenta que realmente la conocía, pero que ya era mejor no hacerlo.

13.8.08

Bugs

I got bugs I got bugs in my room Bugs in my bed Bugs in my ears Their eggs in my head Bugs in my pockets Bugs in my shoes Bugs in the way I feel about you - Eddie Vedder


Insectos, caminan lentamente siguiendo el rastro de sangre, hasta llegar al cuerpo tirado en el piso, un hoyo en la cabeza les proporciona un alimento más completo, el tránsito esta más que organizado, las hormigas rojas llevan el liderazgo en cuanto a organización, entra en una hilera del lado izquierdo y salen en una hilera del lado derecho, por el centro lo piojos generan su propio tránsito, las larvas avanzan sin retorno empiezan a hacer más profundo el hoyo del cual se están alimentando.

El ciclo de vida, todos estos insectos, no saben quien es el occiso, y no les interesa, ellos cumplen su función en el universo.

Ellos no tienen idea tampoco cómo es que ese delicioso manjar llego ahí, y no les interesa, su función es seguir engullendo antes de morir, ellos no saben ¿por qué habrían de saberlo? que aquel sujeto llego ahí de la manera más fortuita que cualquier humano pueda imaginar.

El hueco en el cráneo de ese sujeto encajaba perfectamente con la esquina de aquel cajón mal cerrado.

Una rata aparece en el lugar, su poderoso olfato alcanzó a percibir que había comida, y llego ahí, la rata no quería cerebro, así es que fue las parte blandas, una mordida al labio, y masticar, masticar. No tardo el olor en ser percibido por más roedores de cola larga, que como siempre de la forma más organizada hicieron compañía a la primera descubridora del menú del día.

Un mal vicio, se decía constantemente, pero la seguridad de haber escondido una cajetilla en aquel remoto lugar lo hacia busca desesperadamente. Trepar la alacena "cosa fácil" se dijo, y así empezó a escalar, hasta que ya no hubo donde apoyarse y decidió flotar, para alcanzar los Marlboro rojos que estaban ahí a su vista los tomó, y cayó.

Los gusanos siguen avanzando a través de ese delicioso orificio en el cerebro.El cerebro de un hombre que solo estaba ahí por que su cajetilla de cigarros se había acabado, y pensó que ahí encontraría alguno hasta que Newton y su descubrimiento le hicieron ver que nadie puede flotar.

12.8.08

El Cementerio

La nieve lo cubría todo, los pasos se perdían entre los espacios que había para caminar, "cada año hay menos espacio para caminar, entre más ausencias, más lleno esta aquí" se dijo el hombre al caminar, entre las diferentes criptas.

Una botella de whisky en mano, y un libro en la otra, paso enfrente de Morrison abrió la botella, extendió el brazo, y bebió un trago para "El rey lagarto", siguió avanzando, la nieve cubría rápidamente las huellas que el hombre dejaba, tomo una calzada larga dentro de esa necrópolis.

Un trago más para amortiguar el frió que ya calaba en los huesos, "solo faltan algunos metros más" pensó el hombre, la piernas seguían sintiendo el frío, las botas del hombre ya no eran suficiente protección ante aquella nieve, que ya quemaba en las pantorrillas, sorbos a la botella mitigaban el ardor.

"Mi amor lo merece. ya estoy cerca mi vida, cerca de ti cerca de todo" susurro al viento que se llevo sus palabras más rápido de lo que salieron, pero se quedaron congeladas tres metros adelante, nuevamente entró a donde están los mausoleos.

La tormenta de nieve seguía cayendo, como si algo o alguien no quisiera que aquel hombre llegara a su destino, de pronto tropezó con una cripta, el golpe fue directo en la tibia, el dolor fue insoportable, acostado en el suelo, abrió la botella de whisky y dio un largo sorbo para anestesiar el dolor.

"Solo faltan unos metros" se dijo, se levanto y cojeando entre tumba y tumba llegó a su destino. La tormenta de nieve, se detuvo de manera mágica, se metió a uno de los mausoleos que se encontraban ahí prendió un encendedor, busco entre las sombras las antorchas que se encontraban dentro, el silencio era de muerte.

- Amor, ¿estas ahí? - dijo el hombre tiritando de frió.
- Pensé que no llegarías. - dijo una voz femenina en algún lugar en la oscuridad.
- Sabes que no podría faltar, cada año solo vivo para este día. - dijo el hombre acercándose a la mujer.
- Yo igual amor, cada año solo espero este día, pero hoy creí que no te vería ya más. - dijo la mujer tomando la mano helada del sujeto.
- ¿Y tu esposo te dejo salir con este clima?. preguntó el hombre antes de dar un sorbo más a la botella.
- El sabe que no puedo faltar al aniversario luctuoso de este gran desconocido. - y se acercó ligeramente a depositar un beso en los labios de su amado.

11.8.08

El gusto es de ustedes

"Please allow me to introduce my self, im a men of wealth and taste..." - The rolling Stones

Bienvenidos todos, cómo el sujeto que escribe en este lugar ya me ha mencionado, creo que es momento de hacerme mis honores. Mi nombre ha variado desde el principio de los tiempos, algunos me llaman Mefistofeles o Mefisto.

¿Quien soy? Me gusta conciderarme un facilitador, si tambien soy un demonio, ese es mi encanto, "No es raro que los hombres conviertan en ridículas las cosas que no pueden comprender." Goethe

¿Que hago aqui?, No lo sé, por el momento, solo divertirme leyendo lo que este sujeto les tiene que contar, pero seguramente empezare a escribir aqui y darles un punto de vista más equanime de las historias que este sujeto les cuenta.

Por el momento es todo lo que tienen que leer, no me despido, por que siempre estoy ahi

9.8.08

El anillo

La circunferencia perfecta, rota. No sé como sucedió, de pronto salieron volando dos mitades, y mi dedo quedo desnudo después de cinco años de vestir aquel anillo grabado con detalles celtas.

Puse las dos mitades sobre la barra de ese bar, la incertidumbre llenaba mi mente, bebí un trago de mi cerveza y James Joyce arribó a mi mente, lo único que me faltaba para darme cuenta donde se encontraba mi culo sentado.

La lluvia azotaba Dublín,y yo seguía ahí sentado preguntándome por que se había roto mi anillo, por que se había quebrado en dos partes, precisamente en la misma ciudad donde lo compré cinco años atrás, pedí el primer Whiskey de la noche, la pinta de Guinnes aún no llegaba a su fin pero eso no importaba, no existía mejor mezcla que aquella originada por esa cerveza, y cualquier Whiskey irlandés.

Y Joyce me susurro al oído "El pasado se deshace en el presente, y el presente no vive más que para dar origen al futuro"

Tomé una vez más las dos partes y las uní el Nudo Celta estaba partido, desecho, aquel símbolo de amor eterno estaba roto, no podía haber otro significado, tome las dos piezas y las coloque en una bolsa de mi chaleco, pagué mi consumo, y salí a sentir la lluvia de aquel místico país.

La fabrica Guinnes enfrente de mi, me invito a caminar a la derecha, salí a la calle James, después seguí de frente para tomar la calle Bridgefoot, hasta que topé con el río Liffey, dentro de mi escuchaba una voz, esta vez no era Joyce, pensé que habia abusado de las bondades Whiskey y que era lo que me traía esas voces dentro de mi, pero la voz seguía sonando no en mi cabeza, si no a la altura de mi corazón, camine río abajo por el muelle Rogerson, la voz dentro de mi cada vez era más nítida, llegue al final del muelle y ya no sabía a donde dirigirme, pero la voz no dejaba de hablarme, le hice la parada a un taxi y sin saber por qué le indiqué al chofer que me llevara al mar.

La lluvia seguía amenizando el camino, el taxista se iba metiendo por diferentes calles, el sabía a donde me dirigía, por último tomo una calle bastante larga que subía una colina, el nombre de la calle es Pigeon House, que traducido sería la casa de la paloma.

El taxi anduvo hasta donde pudo recorrer, hasta donde el camino concluyó, me indicó que de frente encontraría lo que buscaba, pague el viaje hasta ahí y bajé.

La voz dejo de escucharse, de frente a mi tenía el origen y comprendí que hacía ahí, metí mi mano a la bolsa del chaleco y saqué el anillo desecho, lo apreté fuertemente en mi mano y sin pensarlo lo lancé ahí, a la inmensidad, a la madre de todo, al mara en celta.

El taxi aún me esperaba en el lugar donde me dejó, agradecí su espera y lo monte, el señor que manejaba el taxi, me preguntó "¿Qué le ha dicho Lyr señor?", yo no comprendía su pregunta, así es que me acerqué un poco más, y le pregunté ¿Quién es Lyr? Me percaté que era un hombre de unos sesenta años de edad que se mantenía en forma, el sonrió y me dijo - Lyr es el dios del mar para los celtas. El mar inicia todo señor y por lo tanto termina todo, en su eterno circulo, ahí renacen los que mueren y mueren los que nacen. -

Me eche para atrás en el asiento de aquel auto y mi rostro marcó una sonrisa mientras pensé...

RENACEN LOS QUE MUEREN.....

La Espera

19°29′52″N 99°7′37″O, <-- Esa es mi ubicación, pero si quieren que sea más especifico, estoy sentado frente a una computadora, en mi cuarto, con las luces apagadas y una cerveza destapada. Quién soy? No lo sé, y no me interesa saberlo aún. A donde voy? lejos, no se hasta donde pero si sé que es lejos de aquí, y no me refiero al movimiento físico en el espacio y tiempo, ir lejos va más allá de eso, pero no quiero discutir con los físicos teóricos matemáticos, acerca de moverse o quedarse estático.

Así comienza mi historia...

Las once de la mañana con tres minutos, "7 años" es mucho tiempo pensé mientras pedía mi primer taza de café, tomé el periódico del día para hacer mi espera menos fastidiosa, y un poco más confortante.

Leí algunas noticias, llegué a pensar que había tomado un periódico de algún año anterior, por que siempre aparecían las mismas notas, en ese instante recordé a uno de mis profesores que solía decir, "Que el sol salga todos los días, es vital para el ser humano, pero no es una noticia, será noticia si algún día deja de salir", con los hechos siempre tan repetitivos, ya tendrían que haber dejado de ser importantes para nosotros. Deje el periódico a un lado, y observe mi reloj, once con veinticinco minutos, le dí el último trago a mi primer café.

La cafetería empezaba a llenarse, poco a poco iban llegando personas y se iban depositando en los asientos vacíos, me felicite por la excelente ubicación de la mesa que elegí, el sol apenas y se colaba por una de las persianas descompuestas de aquel lugar, la iluminación era perfecta, la ventilación estaba a solo dos pasos de distancia, lo cual provocaba una frescura inigualable, y que con el calor a más 28 grados en el exterior realmente era reconfortante ese aire frío, realmente hice una excelente elección pensé.

La mesera se acerco a servir la tercera taza de café, mi cuaderno de apuntes ya llevaba algunas anotaciones, importantes, destaqué el posicionamiento de mi mesa en aquella cafetería, hice un croquis, y anote algunas lineas que después me ayudarían a escribir "algo", mi reloj marcaba las once con cincuenta y nueve minutos, trate de ignorar la hora, y seguir con mis apuntes.

El temblor en mi mano era visible a metros, sin embargo la mesera intentó llenar nuevamente mi taza, yo le pedí que por favor no lo hiciera, y mejor ordene una botella de agua, mis piernas no dejaban de pensar, no sé si por el café, por las ganas de ir a orinar, o simplemente por la desesperación de que ella no aparecía, decidí ir a desechar todo el café que había consumido, regresé a mi asiento, abrí mi botella de agua.

La botella de agua estaba apunto de llegar a su fin, y la espera también, me levanté tome mi cuaderno de notas, dejé un billete que seguro cubriría las tazas de café, la botella de agua, y las atenciones de la mujer que me atendió. Caminé sin detenerme, la mesera al recoger la mesa se percató que había dejado algo sobre la mesa, intentó detenerme pero ya no era necesario yo no la escuche. Minutos después la mesera, tomo el papel y lo leyó detenidamente:

7 años no son nada, aún puedo olerte al amanecer,

todavía puedo sentir el roce de tu piel por las noches,
y puedo escuchar la forma en que suavemente susurras,
mi nombre en la oscuridad,
sé que ya no me amas,
pero aún sigues deseándome dentro de ti.
7 años son un suspiro, ese que muere en tus labios,
puedo esperar 50 años más si es necesario.
Tú sigue en el cielo.





8.8.08

El inicio

Las balas inauguran este sitio. Pero de eso se ocuparan los periodicos, y las agencias de viaje, pero si fuera ustedes no iría a Georgia en Europa del Este, por los próximos meses.

Las letras que inundaran este espacio en el "ciberespacio", se escribirán con sangre porque si alguien quiere ser leído realmente, debera escrbir con sangre, por que la sangre es espíritu.

No sé que me hace iniciar este sitio, tal vez la falta de aire que tengo estos días, tal vez la necesidad de ser leído de inmediato, No sé que me impulsa a esta necesidad de poner aqui estas estas palabras y mucho menos sé si tendrán algún fin estas letras, a lo mejor solo es aliviar mi alma(si es que todavía conservo alguna), Mefistófeles se encuentra cerca de mi, no me confundan si ven algo extraño por este lugar.

Cuentos, anotaciones, textos (que algo dirán), también tengo la idea de dar en entregas periódicas(espero) una novela, ¿y por qué no? diarreas mentales.

Espero esto sea de tu agrado, y si no lo es no importa, siempre puedes darle clic en la "x" a la esquina superior derecha de tu pantalla.

Sin más por el momento, empezamos con esto.