19.8.08

Pesadillas.

Segundo día en la semana, la pesadilla volvía a inundar mis sueños,¿de donde viene? por que llega a mi mente, me levantó, tomó un vaso de agua, y recuesto mi cabeza en la almohada, trato de no moverme mucho para no despertar a mi mujer, que esta profundamente dormida, se ve tan en paz, ojala yo pudiera descansar así.

Doy vueltas en mi lugar del colchón, el sudor en mi almohada se ha enfriado, trato de evitar esa parte, se reduce más mi espacio para descansar, es el tercer día que viene esa pesadilla, ¿Qué demonios significa?, recordé aquel video de Metallica en el que un niño tiene pesadillas recurrentes, sueña con un camión persiguiéndolo, con serpientes en su cama. Yo sueño con un sujeto caucásico, con el cabello a rape, de ojos azules que se ríe de mi, en algunos sueños lo veo alejándose en otros se acerca, en unos toma la mano de alguien pero no alcanzo a distinguir quien es.

Salté de la cama, caí en la pesadilla, me puse a corretear al sujeto pero no lo pude alcanzar, nuevamente llevaba de la mano a alguien, solo pude ver el brazo, y debo decir que me resulta familiar ese brazo, abro el cajón de mi buró lentamente saco mi libreta y apunto, que hice en el cuarto día de esta pesadilla, escribir en la oscuridad no es nada fácil pero no quiero despertarla, "se ve tan dulce cuando duerme".

Traté de no dormir, era preferible, avancé lo más que pude en el libro en turno, hasta que voltee a ver a mi mujer. Pensé que realmente no dormía, y que fingía para que yo no me preocupara, entonces decidí apagar la luz, y cerrar los ojos. Un par de horas después, abrí una vez más el cajón para sacar el cuaderno de apuntes de pesadillas, esta vez escuche una risa lejana, pero no era "del soldado", cómo lo había bautizado.

El "soldado" me visitó, en mi siesta de la tarde, no había aparecido estas horas, esta vez creo que me habló pero no pude entenderlo, era una lengua extranjera, o de plano inventada por mi cabeza, cuando apunté las cosas en mi libro, trate de acordarme, que decía, y llegue a la conclusión de que era en ingles, pero no sabía que decía, el brazo no apareció, pero la risa en el fondo, si. Por la noche el sueño reveló algo ilógico la risa que acompañaba al "soldado" era la de mi mujer, el cuadernillo de las pesadillas volvió a entintarse, voltee a verla, seguía durmiendo como siempre, con esa cara de ángel, acomodé mi almohada y dormí.

Mi mujer de nuevo se hizo presente en el sueño, en el séptimo día, esta vez de forma completa, ella me decía, "adiós", y el soldado, "bye", no pude aguantar más abrí los ojos, trate de despertar a mi mujer, pero no pude tocarla, estaba ahí a un lado mío pero no pude tocarla, traté de sacudirla, pero era inútil, el sueño no había terminado, ¿o si?

Cuando desperté ella ya no estaba ahí. Ella ya estaba navegando en algún mar lejano.

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